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"la mejor
Garantía"
DEGENERACIÓN
MACULAR |
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| La Degeneración Macular Senil es una de las principales causas de
ceguera en personas mayores de 60 años. Es una enfermedad que afecta a la mácula,
que es a su vez, una zona de la retina. Existen dos variantes: Degeneración
no exudativa o seca (atrofia geográfica), y Degeneración
exudativa o húmeda, vinculada a desprendimiento del epitelio pigmentario de la
retina.
Teniendo en cuenta que es en la retina donde se plasma la imagen que
vemos (una vez enviada a través del nervio óptico al cerebro), y que es la mácula
el punto concreto donde incide la imagen, podremos entender la importancia de
esta enfermedad que afecta gravemente a la visión. |

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La Degeneración no exudativa o seca, es la más frecuente. Afecta al
10% de las personas mayores de 60 años y se considera la forma benigna de la enfermedad.
Se produce por un deterioro progresivo de la mácula, que evoluciona lentamente (atrofia
de la capa externa de la retina, epitelio pigmentario y coriocapilar, de progresión
lenta). Al comienzo, quines la padecen observan escotomas paracentrales correspondientes a
esta atrofia. En otros casos se produce tras un desprendimiento de epitelio pigmentario de
la retina. |
| La Degeneración exudativa o húmeda, es menos frecuente pero más grave. En ella se forman unos vasos
sanguíneos anómalos a nivel de la mácula, que son origen de hemorragias con pérdida
rápida y progresiva de la visión central, apareciendo una mancha oscura que puede acabar
en ceguera (estos vasos sanguíneos de la coroides crecen en la cara interna de la
membrana de Bruch o en la superficie externa del epitelio pigmentario de la retina
desprendida, produciendo edemas y hemorragias). |

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| Tratamiento. Hasta
hace poco tiempo, el tratamiento para la Degeneración macular húmeda consistía en
eliminar esos vasos anómalos, quemándolos con un láser térmico, con los problemas que
esto acarreaba: no quemaba sólo los vasos anómalos, sino también la zona retiniana que
los rodea, con lo que el propio tratamiento podía provocar pérdidas visuales. |
| Hoy ya existe un tratamiento que permite detener este
proceso degenerativo, la terapia fotodinámica. Consiste en administrar el medicamento y cuando éste ha llegado a los
vasos sanguíneos anómalos de la retina, se aplica una luz fría en el ojo que es el que
hace que el medicamento que hemos inyectado se active. Al activarse actúa selectivamente
sobre los vasos sanguíneos anómalos cerrándolos. La ventaja de este tratamiento es que
no hace ningún daño a la retina que rodea la zona de la lesión. Esta terapia
fotodinámica, que dura unos 20 minutos, se realiza en la propia consulta del oftalmólogo
y es absolutamente indolora. |
| En la Degeneración macular húmeda, la detección precoz
es de la máxima importancia. Si consideramos que la pérdida de visión que origina la
enfermedad no puede recuperarse y que el tratamiento va encaminado fundamentalmente a
evitar su progresión, cuanto más pronto se instaure el tratamiento, mejor pronóstico
tendrá. Por ello, es recomendable visitar regularmente al oftalmólogo a
partir de los 50 años, será la mejor forma de prevenir la ceguera por Degeneración
Macular. Ahora ya es posible tratarla. |
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